La cena si que nos entraba, por eso nos pusimos las botas de marisco

Estos petroglifos, no me convencieron demasiado. Nos dijeron que cada año los tenían que pintar debido a la erosión del clima por estar al aire libre....


Me hubiese encantado traerme una cornamenta ( de ciervo... ) pero donde la metía en el avión







Como nuestra guia tenia por costumbre no madrugar y llegar a todos los sitios tarde, ¡ nos quedamos sin verla por dentro !
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